
Obra de arte a la memoria
del presidente
Salvador Allende
Osvaldo Núñez*
|
<
|
a la memoria Como consecuencia del golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973 y de la muerte del presidente Salvador Allende, en varios países se empezó a rendir homenaje al autor y líder de la vía chilena hacia el socialismo. En numerosas ciudades, países y continentes, se puso su nombre a calles, parques, plazas, escuelas y hospitales, especialmente en América Latina y Europa. En septiembre de 1990, con ocasión del 20º aniversario de la elección del presidente Salvador Allende, el Consejo Chileno de Quebec, del cual yo era presidente, inició una fuerte campaña para que la municipalidad de Montreal diera su nombre a una calle, plaza o parque de esta ciudad. A este respecto, recolectamos alrededor de 1.000 firmas, las que entregamos en una sesión del consejo municipal, realizada el 9 de octubre de ese año, gracias a la ayuda de su presidente, André Berthelet. El alcalde en esa época, Jean Doré, remitió nuestra petición a la comisión de toponimia, encargada de examinar este expediente. Desgraciadamente, a pesar de nuestra insistencia, este organismo nunca dio seguimiento a nuestra demanda. Los medios de comunicación, especialmente Le Journal de Montréal, hablaron de esta campaña. Es útil mencionar que en la gran región metropolitana viven alrededor de 10.000 chilenos. En 2003, al conmemorar los 30 años de la muerte de Allende, la Asociación de Chilenos de Quebec - dirigida en ese tiempo por mi esposa Zaida - volvió a la carga solicitando a la municipalidad la construcción de un busto o estatua en homenaje al ex-presidente. Esta vez, el expediente fue remitido a la alcaldesa del distrito de Mont-Royal en cuyo territorio se encuentra ubicada la Plaza de las Américas. No obstante la adopción de una resolución favorable del consejo distrital, aprobada el 2 de mayo de 2003 - a cuya reunión asistimos – este proyecto tan importante para nuestra comunidad nunca se concretizó. En 2007 se formó la Instancia de Organismos Chilenos de Quebec para preparar, de manera concertada, las celebraciones del centenario del nacimiento del presidente Allende, ocurrido en Valparaíso el 26 de junio de 1908. Sostuvimos un encuentro, a este respecto, con Marcel Tremblay, concejal, miembro del comité ejecutivo y responsable de las comunidades étnicas en la Municipalidad de Montreal y hermano del alcalde. Este gran amigo de la comunidad chilena nos sugirió un sitio en el parque Jean-Drapeau, cerca del lugar en que se efectuó la Exposición Universal de 1967, para la construcción de una obra de arte. Nos indicó que la municipalidad podría financiar los dos tercios del costo de esta obra, evaluada en alrededor de 100.000$CAD. El otro tercio debería ser aportado por la comunidad chilena. El 10 de noviembre de 2008, el alcalde de Montreal, Gérald Tremblay, y el presidente de la Asociación de Chilenos de Quebec, Nelson Ojeda, firmaron el protocolo de acuerdo relativo a la realización de este proyecto. A este encuentro concurrieron más de 100 personas, el que culminó con una recepción y la firma del Libro de oro de la ciudad.
Este proyecto ha unido, movilizado y despertado el entusiasmo del conjunto de la comunidad chilena de Montreal y de las organizaciones que se reagruparon en la Instancia de Organismos Chilenos de Quebec. Con el fin de recolectar la suma de 30.000$CAD, previstos en el protocolo firmado con la municipalidad de Montreal, se creó la Fundación Salvador Allende de Montreal. Zaida Núñez fue la primera presidenta de este organismo. Posteriormente, invitamos a varios militantes quebequenses, solidarios con Chile, a formar parte del consejo de administración. Fue así como fue elegido presidente, André Jacob; vicepresidenta, Clotilde Bertrand; secretario, Jacques Boivin, y tesorero, Yves Laneuville. Todas estas personas, muy valiosas y comprometidas, vivieron en Chile y trabajaron con los sectores más pobres de la sociedad. Hasta ahora, toda la labor de la Fundación ha estado orientada a reunir el financiamiento necesario. Los resultados han sido muy positivos, incluso han ido más allá de lo esperado. Se juntaron los 30.000$CAD que se pagaron a la municipalidad de Montreal y mucho más. 450 personas donaron dinero, entre ellos 12 diputados, especialmente del Partido Quebequense, además de treinta organismos. Los sindicatos afiliados a las tres centrales sindicales demostraron una gran generosidad en esta campaña. Se organizaron varias actividades con este mismo objetivo, entre las cuales cabe citar los conciertos del grupo Intakto y de la pianista Alejandra Cifuentes. A fines de septiembre pasado, había un saldo a favor de 9.791,18 $CAD. Obra de arte Tal como previsto, el 11 de septiembre de 2009, se inauguró la obra de arte dedicada a la memoria del presidente Salvador Allende, en el Parque Jean Drapeau, en la Isla Notre-Dame. Se trata de un arco cuya base se encuentra en un tronco de árbol. Su autor es un conocido escultor quebequense, Michel de Broin, quien ha recibido numerosos premios. Sus obras se exhiben en varios museos canadienses y extranjeros. La obra nos invita a recordar al presidente Allende, sus realizaciones y sus ideas. Este arco constituye igualmente un testimonio del enraizamiento de la comunidad chilena en esta bella ciudad de Montreal. Al acto de inauguración concurrieron más de 500 miembros de nuestra comunidad, autoridades y amigos quebequenses. Entre los presentes, es necesario mencionar a Bernard Landry, ex primer ministro de Quebec, Louise Harel, ex ministra y actual jefe de la oposición la alcaldía de Montreal, y diputados como Amir Khadir y Maka Kotto. El alcalde Gérald Tremblay rindió un vibrante homenaje al presidente Allende y agradeció la contribución de la comunidad chilena a la sociedad montrealesa. Maya Fernández, nieta de Allende, Carmen Quintana - joven que había sido tratada en Montreal a raíz de las graves quemaduras infligidas por los militares en 1986 - vinieron directamente de Chile para participar en este acto. Estas dos compatriotas pronunciaron discursos muy emotivos, como también André Jacob, presidente de la Fundación Allende, y Nelson Ojeda, presidente de la Asociación de Chilenos. El gran artista y militante quebequense, Richard Desjardins, presentó sus mejores canciones. Lo mismo hizo el grupo Acalanto. Esta obra, dedicada a la memoria de Allende, viene a culminar una campaña de 20 años de trabajo tesonero de toda la comunidad chilena y de numerosos amigos quebequenses. La realización de este proyecto demuestra que cuando todos nos unimos, somos capaces de realizar grandes cosas. Sin duda que la figura de Allende se ha agigantado a través del tiempo. Su obra y su sacrificio constituyen un símbolo de tenacidad, de sólidas convicciones y de coraje a toda prueba. Son estas cualidades y méritos que la obra de arte instalada en Montreal quiere enaltecer para que se conviertan en ejemplo para las nuevas generaciones. *El autor del texto es ex diputado federal.
|